domingo, diciembre 18

Un fósil cordobés de difícil clasificación etnopaleontológica (1)

Heraclio ASTUDILLO-POMBO. Universitat de Lleida

La “estrella de los deseos” un fósil muy singular de la ciudad de Córdoba (1ª parte)
 


Introducción

Desde hace varias semanas estamos inmers@s en el ambiente publicitario de la campaña comercial típica de la moderna época navideña. En los ámbitos doméstico y callejero o de los anuncios publicitario, las estrellas, de formas, colores y tamaños muy variados, acostumbran a constituirse en elementos decorativos y conmemorativos. Las estrellas de cinco puntas son unos elementos muy familiares que están cargados con una elevada significación mítico-religiosa o fuertemente impregnadas de simbolismo mágico-astrológico. 


Imagen sintética, representativa de las tradiciones características de las modernas fiestas navideñas, más laicas que religiosas y más consumistas que reflexivas: luces, árbol de Navidad, copos de nieve y estrellas brillantes
Imagen: Fondobook


En el mes de diciembre, es una tradición ancestral, entre la mayoría de las personas pertenecientes a las culturas de influencia judeo-cristiana, la vieja costumbre de intercambiar con los familiares, amig@s y compañer@s, frases y mensajes con cálidos deseos de felicidad y de paz familiar, condiciones necesarias para el óptimo disfrute de unas fiestas anuales que originalmente fueron celebraciones paganas para conmemorar el hecho  astral del momento del solsticio invernal.  
También es costumbre tradicional que familiares, amig@s y compañer@s crucen deseos de salud, afecto y prosperidad para conjurar las incertidumbres y temores que pueda traer el nuevo año que se aproxima y que finalmente resulte feliz y fecundo. 
Por todo el conglomerado de motivos culturales y tradiciones ancestrales mencionadas, el autor ha creído que este era el momento más oportuno para  presentar un curioso fósil cordobés que le resultaba muy interesante etnopaleontologicamente, por todo el folclore que lo rodea, pero que hasta ahora le ha resultado de muy difícil ubicación en el esquema etnopaleontológico elaborado tras años de estudio del fenómeno y en el que se ha procurado ir situando a todos los fósiles que el autor ha ido conociendo, estudiando y clasificando.  
Tal vez, la magia de las míticas estrellas navideñas ha conseguido activar algún resorte neuronal del autor y le han hecho notar que siendo el mes de diciembre, la época anual más llena de afectos, creencias, credulidad y buenos deseos, ese era el momento más apropiado para presentar en sociedad al fósil  denominado popularmente: “estrella de los deseos de la Mezquita de Córdoba. Presentación que vamos a efectuar de inmediato.

Aspecto del fósil denominado, popularmente, estrella de los deseos”, visto muy de cerca. El fósil está incrustado en uno de los incontables sillares de calcarenita miocena que forman el muro de la fachada exterior de la Mezquita de Córdoba. Fotografía de Jóse Ortega Sánchez.
Imagen: Paseo por Córdoba


Este es un fósil que, sin muchos méritos propios, ha cobrado gran notoriedad popular durante los últimos años, siendo conocido y denominado por muchos de l@s cordobeses/as y de l@s visitantes foraster@s de la Mezquita que saben de su existencia y que lo conocen como la “estrella de los deseos” de la Mezquita.  
A pesar de la infundada rareza y de la injustificada carga mágica que le atribuye la gente común que lo conoce, se trata de un fósil corriente por su naturaleza zoológica, común por el lugar geográfico en que está y muy normal por ser un constituyente habitual en la calcarenita miocena que es la piedra con la que se ha construido buena parte de la fachada exterior del edifico en que ha aparecido. No obstante, gracias a la fantasía humana, es el único fósil común y corriente de la ciudad de Córdoba que goza de nombre propio y que es el centro de unas serie de costumbres populares de tipo lúdico-supersticioso, practicadas por algunas de las personas que visitan la Mezquita de Córdoba. A pesar de todo lo dicho, por todo lo poco que se ha podido averiguar sobre este fósil, hasta el momento presente, consideramos que se trata de un fósil, muy singular etnopaleontologicamente, no solo en la ciudad de Córdoba, sino en toda Andalucía y buena parte de la Península ibérica.


La “estrella de los deseos” de la Mezquita de Córdoba
 


El texto publicado por la Cordobapedia sobre la estrella de los deseos”, aparecido en el año 2009, dice exactamente: 
"En la Mezquita Catedral, existe una pequeña estrella, que algunos llaman la Estrella de los Deseos.
Esta estrella se encuentra en una esquina de la Mezquita Catedral, junto a la calle Torrijos. Esta pequeña estrella es un fósil situado en la pared de la Mezquita. Desde hace mucho tiempo la gente que pasa por delante de ella, la toca y pide un deseo, intentando que la magia que la rodea, le de un poco de suerte y, por que no, se cumpla el deseo que quiere."

Este texto que es el más antiguo que sobre la estrella de los deseos” ha podido hallarse, servido de plantilla o ha sido copiado literalmente, con muy escasas modificaciones, por todas las fuentes difusoras posteriores.


En la imagen, una señora mayor posa sonriente para el fotógrafo, Jóse Ortega Sánchez, tocando con la punta de los dedos de su mano derecha el fósil mágico de la Mezquita de Córdoba. Se desconoce cuánta teatralidad o credulidad hay en la acción retratadaImagen: VII Desayuno con Negritos en Córdoba


La curiosa "piedra mágica" que, según sus devotos propagandista, es capaz de conceder algunos de los deseos que se le piden y que puede proporcionar "un poco de buena suerte" a quien la toque, aparece incrustada cerca del ángulo superior derecho de un sillar de "piedra franca", bastante carcomido, de la fachada de la calle de Torrijos.
A pesar de su imaginaria virtud mágica, su verdadera naturaleza es identificada correctamente, como "un fósil" sin precisar más. Es considerado como un objeto maravilloso capaz de atender peticiones modestas, motivo por el que se le ha dado el nombre popular de “estrella de los deseos” y que ha generado un peregrinaje de curiosos y de supersticiosos que se acercan a observarlo o a tocarlo.
Este fósil de capacidades prodigiosas puede resultar un objeto bastante extraño para cualquier persona común y corriente o incluso culta que no esté bien familiarizada con la Paleontología de Invertebrados, especialmente, porque solo muestra visible aquella parte de su caparazón que no es la más popular, por ser poco fotogénica.


Observado a simple vista, de cerca, se puede apreciar con total claridad que se trata de una "especie de piedra", muy especial por algunas de sus cualidades, es ligeramente cóncava, de contorno redondeado-lobulado, de unos 10 a 12 cm. de diámetro, con el lado derecho e inferior rotos. Destaca claramente del conjunto de la roca calizo-arenosa que la contiene por poseer una tonalidad bastante más clara y ser más lisa y compacta que el resto que se muestra mucho más oscurecido, avejentado y carcavado.


Aspecto de la popular estrella de los deseos”, vista en su actual contexto petrológico-constructivo. Incrustada en uno de los incontables sillares de calcarenita miocena que forman uno de los muros exteriores de la Mezquita de Córdoba. Fotografía de Ziryab
Imagen: Paseo en busca de una estrella. Córdoba


De la anterior observación, detallada, sin necesidad de aplicar la exploración táctil, se puede inducir que ha de ser más compacta, más dura y más resistente que la roca matriz, porque ha resultado menos afectada por el proceso ambiental de degradación, ya que sobresale en relieve y su superficie conserva algunos detalles y si se aplica la exploración táctil se comprueba que es más consistente al frotamiento.
Además de todas las características observadas, citadas anteriormente, esta piedra muestra una superficie de textura muy particular, gravada con pequeñas granulaciones y alineaciones de poros y sobre todo hay que destacar que posee una gran marca de forma estrellada, constituida por cinco surcos equidistantes que desde los bordes convergen en una pequeña concavidad central y es, precisamente, esta característica la que más a contribuido a su popularidad y mitificación, crecientes durante estos últimos 10 años.



Aspecto de un ejemplar de clipeasteroideo fósil de la especie Clypeaster reidii, especie relativamente frecuente en el Mioceno andaluz. A la izquierda visto por su cara aboral o superior y a la derecha visto por su cara oral o inferior, nótese la semejanza de esta parte del caparazón del erizo fósil con la denominada estrella de los deseos” de la Mezquita
Imagen: Sociedad Paleontológica Italiana

Cualquier persona bien familiarizada con la Paleontología de Invertebrados y buena conocedora de los equinodermos, a la vista de las características particulares que reúne y muestra la popular "piedra estrellada” de la Mezquita de Córdoba, se dará cuenta de que la popular  estrella de los deseos, en realidad, es un fragmento bastante completo de la zona inferior u oral del caparazón fosilizado de un erizo marino. Se trata, concretamente, de un equinoideo, de tipo clipeasteroideo y más concretamente de los restos fosilizados del del caparazón de un Clypeaster, un tipo de erizo marino fósil, característico del Mioceno superior de Andalucía.


Aparición prodigiosa

Por el aspecto degradado, excavado y deprimido que, en la actualidad, muestra una gran parte del sillar de piedra calizo-arenosa que contiene el fragmento de caparazón del erizo fosilizado del género Clypeaster y por la posición saliente del fósil, queda claro que, cuando se talló el sillar y se utilizó para construir el muro del que forma parte, el equinoideo fósil no resultaba aún visible, tal como sucede en la actualidad. Por que en aquel momento el caparazón fósil estaba completamente incluido en el interior de la matriz de piedra caliza del sillar, a muy poca distancia y por debajo de la superficie de su cara exterior. 
El fósil que ahora puede verse completamente y con tanta claridad, inicialmente debió empezar a aflorar, con bastante posterioridad al momento de la construcción original del muro o de su posterior restauración moderna. El caparazón fósil aparecería cuando la delgada capa de caliza arenosa que inicialmente lo recubría y ocultaba, se fue degradando y separando hasta desprendese, por efecto del "intemperismo". Posiblemente la aparición del fósil no se produjo de forma lenta y gradual sino de forma muy rápida o súbita.


Fotograma del vídeo documental titulado
Córdoba, historias con encanto realizado por escolares de tercer ciclo de Educación primaria del Ceip Los Califas de Córdoba, dirigido por el profesor José Alejandro Pérez Cano. En la imagen se puede apreciar como sobresale el fósil, respecto del conjunto de la roca que constituye el sillar que está bastante más deprimida por efecto del intemperismo Imagen: Menudos Documentales (Andalucía Profundiza)


Es de suponer que cuando se produjo la súbita o rápida aparición completa de esta curiosa piedra blanquecina y muy especialmente cuando pudo ser advertida la presencia de la gran marca estrellada de que era portadora, el hecho de su afloramiento completo y rápido, producido de forma espontánea, debió causar cierta perplejidad en las personas que se percataron de su rápida aparición sobre el muro de la fachada de la Mezquita-Catedral de Córdoba. Pero debió ser la gran marca en forma de estrella de cinco brazos, la cualidad que más contribuyó a que las personas dotadas de mentalidad mágica e imbuidas de ancestrales creencias supersticiosas, pudieran buscar alguna explicación sobrenatural a un objeto y a un fenómeno completamente naturales. Posiblemente aquellas mismas personas considerarían que el afloramiento de la piedra estrellada era un suceso prodigioso una especie de señal sobrenatural para atraer la atención de las personas hacia un objeto dotado de efectos benéficos. Todas aquellas elucubraciones esotéricas de l@s primer@s devot@s debieron contribuir a iniciar su fama como objeto curioso y mágico, entre los cordobeses y entre los visitantes foráneos de la Mezquita-catedral de Córdoba, primeros conocedores del asunto que luego Internet se fue encargando de popularizar....


Localizando la ubicación exacta
 

Partiendo de la escasa información disponible sobre el asunto, al principio de la investigación, aqueila proporcionada por la Cordobapedia y la deducida sobre su ubicación relativa, proporcionada por un par de fotografías con visitante humanos que la señalaban y en las que se apreciaban en su derredor unos sillares muy característicos, se procedió a la búsqueda y localización de la curiosa piedra. Mediante el uso del recurso “Street wiew” de “Google maps” se rastreó sistemáticamente la zona de fachada en que debía estar usando como guía la posición de los sillares de referencia. Una vez localizada e identificada la denominada “estrella de los deseos” de la Mezquita de Córdoba, se procedió a la “captura de pantalla” que aportaría el correspondiente testimonio gráfico. A continuación, mediante el uso del “Paint” se efectuó el correspondiente “recorte” de la zona más interesante de la imagen capturada, aquella en que aparecía la popular piedra estrellada. Luego mediante el trazado de un marco de color rojo que rodea e indica la ubicación exacta del fósil se señalizó la posición del curioso objeto, en el muro. 



Vista de la zona de la mezquita-catedral que hace esquina y que forma parte del cruce entre las calles de Torrijos y del Corregidor Luís de la Cerda, lugar en donde las diversas fuentes informativas situaban la popular piedra estrellada. La posición exacta del fósil ha sido señalada mediante un marco de color rojo.
Imagen: Google maps


Ahora ya conocemos con total certeza la posición exacta del fósil, supuestamente, más prodigioso de la ciudad de Córdoba. Sabemos que se encuentra en un sillar carcomido por la intemperie, situado a una altura, sobre el nivel del pavimento de 1,10-1,20 m.  y a una distancia de unos 6 metros, respecto de la esquina formada por la fachada del edificio de la Mezquita, en la calle Torrijos, con la calle Corregidor Luís de la Cerda. Formando parte integrante de uno de los sillares de calcarenita miocena que constituyen el murete lateral o zócalo que sostiene la plataforma elevada que da acceso a las diferentes puertas de entrada a la Mezquita-Catedral por su fachada oeste, bajo la plataforma del segundo rellano de las escaleras y casi coincidiendo con la posición de la denominada "Puerta del Sabat".


Continuará