sábado, abril 6

Poesía de temática paleontológica (5)

Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Dept. Medi Ambient i Ciències del Sòl, Universitat de LLeida.


Rememoración

Han transcurridos ya dos años, desde la última vez en que tratamos, en este blog, sobre poesía ibérica de motivación paleontológica. Retomamos una temática, poco frecuentada, que con bastante seguridad puede resultar, bastante, exótica para muchas personas de mentalidad paleontológica, "dura", y que, también, suele resultar muy sorprendente para personas de mentalidad poética tradicional, inclinados crear versos centrados sobre aspectos ambientales más generales y sociales. 

Constatando el largo periodo de tiempo transcurrido entre ésta y la anterior entrada poético-paleontológica, más de 700 días, parece obvio que este atípico tópico lo hemos mantenido un poco abandonado. La verdadera causa de este aparente descuido es que la disponibilidad de materiales poético-paleontológicos es tan, extremadamente reducida, dada la escasa  producción de versos relacionados con el registro fósil y su escaso afloramiento al ciberespacio digital que de no administrarlos con más avaricia que prudencia, hubiéramos acabado por consumir, en poco tiempo, nuestras escasas reservas de hallazgos paleontológico-poéticos
Existen dos motivos por los que los que nos hemos reservado esta entrada para dispensar su hermoso contenido, para inicios del mes de abril. En primer lugar porque este mes tiene una enorme connotación literaria, pues desde hace bastantes decenios, se viene celebrando en toda Europa, coincidiendo con la jornada del 23 de abril, el homenaje a la promoción de la lectura, a la producción literaria y a la edición de libros
En segundo lugar, la vuelta a la normalidad laboral, después del inevitable parón vacacional "semanasantero" y darse cuenta, el autor, de que otros borradores menos literarios estaban incompletos y eran difíciles de "acabar", dignamente, en poco tiempo le empujaron a sacar a la luz un bello poma

 
El tema de este mes...

La particularidad temática de esta entrada, consiste en que la produccion poética que se muestra en ella, aún, siendo el refinado producto de un poeta profesional, galardonado en diversas ocasiones, en este caso, los versos han sido concebidos en unas condiciones sensoriales, mentales y emocionales, un tanto, particulares pues, al parecer, la producción poética de la etapa durante la que se produjeron los versos que hoy mostramos, estuvo, más o menos, influida por el consumo de sustancias psicotrópicas diversas....


Retrato fotográfico del poeta, en el acto de recepción del XV Premio de Poesía, de la Fundación Loewe, en 2003. Más allá de lo anecdótico del aspecto "jípico" del personaje, el/la buen/a observador/a se dará cuenta, enseguida, de que del cuello del poeta, cuelgan tres objetos, al menos dos de los cuales están relacionados con el registro fósil.
Desconocemos si los objetos paleontológicos se usaron con finalidad estética, simbólica o/y apotropáica, pero parecen demostrar que existía algún tipo de vinculación afectiva con los fósiles.
Imagen: El País



AMONITE 

Poema de Miguel Ángel Velasco (1963-2010), extraído de su libro de poemas, titulado, La miel salvaje. Ed. Visor, Madrid, 2003, publicación que corresponde al contenido de la obra ganadora del XV Premio de Poesía, de la Fundación Loewe, galardón otorgado, en noviembre del 2002, por un jurado compuesto por Carlos Bousoño, Francisco Brines, Jose Manuel Caballero Bonald, Vicente
Gallego, Álvaro Mutis, Jaime Siles y Luis Antonio de Villena.
   
Hoy sostengo en mi mano
un fragmento pulido de mineral memoria,
el caracol marino que habitara
la aurora del planeta

y que acuñó en la roca el cataclismo. 

 
Representación artística de un grupo de amonites, nadando en un mar mesozóico, quizá huyendo de otro grupo de voraces belemnites....
Imagen: National Geographic


Permaneció sellado ese linaje
en su noche caliza,
mientras porfiado sílice invadía
la apretada clausura
y ahora regresa la espiral resuelta
en torno al centro de su vida íntima.

A ese brocal me asomo mientras mi labio apura
un licor generoso a la salud del mundo.

Desde la inquieta órbita se afana
esa rueda obediente de los tiempos. 

La serpiente en ovillo.
Los círculos que el ave va dejando en la altura.


A la izquierda, un amonites del género Hildoceras, con el extremo anterior, manipulado, esculpido en forma de cabeza de serpiente para que concordase con el origen legendario de las famosas "snakestones" de la población de Whitby, en Yorkshire, Reino Unido
Imágenes: Fossil Folklore NHM

El ojo que nos mira
del mudo antepasado prisionero
en su celda de cuarzo, vigilante,
cual si prestara oído
al tropel del bisonte o a los sones primeros
de la humana conciencia.

Cada vuelta
en torno de la piedra rigurosa
que complace a los dioses.
La ciudad en anillos
que erigiera el monarca para celar su usura.


Hermoso aspecto metálico, broncíneo, de un ejemplar de monites piritizado y aún no oxidado, del género Echioceras. Procedente de la localidad inglesa de Charmouth, al oeste de Dorset, en el Reino Unido
Imagen: Discovering fossils in Charmouth (Dorset)  

El báculo suntuoso al que aún se aferra
una mano en la pira.
La otra mano nervuda que repuja
el escudo del griego; ese bronce labrado
que en su círculo encierra la paciencia y los dones,
la cosecha y la danza,
todo aquello que abate la azagaya ligera.



Representación artística de un cráneo humano, esculpido sobre el molde interno, calcítico, de un amonites. Se puede apreciar, gracias al intenso pulido, el complejo diseño de las suturas de tabicación que separan las numerosas cámaras de crecimiento de la concha, ahora ausente por disolución durante el proceso de litificación.
Imagen: Skullis

En la noche del druida,
la luna repetida en el caldero.
Esa Torre de buen entendimiento
que confundió en escombros la soberbia divina,
pensada para estancias estudiosas
de universal concierto,
taller de altos oficios:
las escalas del álgebra, su música de esferas;
el audaz alambique donde cuaja
la semilla del fuego;
la voluta de púrpura lujosa
en la letra del códice;
el giro del compás en que florece
la moldura votiva
y la rosa total del octaedro.


Precioso ejemplar, constituido por el colorido, raro y valioso material geológico, denominado ammolita, que rellenó la cavidad interna de la concha. Este material, que constituye el molde interno de la concha, de ammonites  que era desconocido hasta hace pocas décadas, hoy día es considerado y usado como una costosísima gema.
Este ejemplar procede de alguno de los pocos yacimientos existentes en las Montañas Rocosas, concentrados casi exclusivamente en la zona canadiense, concretamente en la provincia de Alberta
Imagen:
Espy Jewelry




Comentarios y fundamentos
 
Una vez leído y, tal vez, releído el anterior poema, tratando de profundizar en la comprensión de su poliédrico significado, quizá resulte conveniente e incluso necesario que le proporcionemos
para el/la lector/a, no especializado en poesía lisérgica, algunas pistas que le permitan interpretar su claro-oscuro contenido, con mayor facilidad, y comprender, con menor esfuerzo, el hondo mensaje hermético-filosóficos que transmiten sus versos.


Enorme amonites de clara apariencia artificiosa, debido a que muestra un relieve escasamente natural. Aspecto que nos inclina a creer que se trata de una recreación artística esculpida por un picapedrero minuciosos. Se trata de un ejemplar que, sólo, puede resultar atractivo a coleccionistas poco escrupulosos y a decoradores de espacios ostentosos
Imagen: Ammonoidea


Algunos párrafos que hemos seleccionados en diversos artículos periodísticos, localizados y extraídos de la prensa digital, uno se puede hacer una ligerísima idea sobre la personalidad, el estilo y los procedimientos creativos del poeta mallorquín, autor de los versos que hemos escogido para esta entrada y presentado, unas líneas más arriba. 
El verdadero nombre del poeta mallorquín, en realidad, era Miguel Ángel Pons Pereda-Velasco.


"Un libro sobre experiencias con el LSD, Premio Loewe de Poesía", es el titular del artículo firmado por Antonio Lucas y publicado por El Mundo, en su sección literaria, el 7 de noviembre del 2002, del que entresacamos algunos párrafos interesantes:

«Tenemos la suerte de haber destacado un excelente libro. Encierra una mirada nueva, de pura intensidad, al mundo viejo. Estos poemas que indagan en las oscuridades del ser». Dijo Vicente Gallego -miembro del jurado y ganador de la convocatoria anterior- tras desvelarse el nombre del escogido para el XV Premio Internacional de Poesía Loewe.
Por este libro cruza también el latigazo lumínico de las experiencias con sustancias como el LSD, sobre cuyos estados de conciencia indaga el poeta.

Sorprendente y mareante espectáculo psicodélico, generado por un amonites mágico-lisérgico, situado abajo a la derecha. Los ejemplares de este tipo resultan inencontrable en los yacimientos naturales, convencionales, aunque abundan en los escondrijos de muchos "camellos" de dos patas.
Imagen: rainbow-ammonite

«Desde niño he tenido curiosidad por esas tramas que configuran los estados febriles». Y sobre ellos ha articulado los poemas de La miel salvaje, en un viaje que recala y parte de una reflexión sobre la muerte. 

«Tiendo a la claridad que se deriva de la difícil sencillez», dice Miguel Angel Velasco, autor de 'La miel salvaje', la obra premiada.


En un segundo artículo titulado "Fallece Miguel Ángel Velasco, el gran poeta metafísico de Mallorca" firmado por Mª. Elena Vallés, publicado por Diario de Mallorca el 2 de octubre del 2010, se puede leer el siguiente párrafo:
"Cosmología y metafísica –él mismo se etiquetaba como poeta "metafísico" – se encuentran aunadas en la última poesía del mallorquín, una pluma que acertó al escoger a sus maestros, entre ellos a Agustín García Calvo, de quien aprendió a mirar el mundo, pero con unos ojos nuevos, los propios, que ya no volverán a abrirse."
 

En un tercer artículo titulado "Muere el poeta Miguel Ángel Velasco", firmado por  Manuel de la Fuente, publicado por el diario ABC el 2 de octubre del 2010, , se puede leer el siguiente párrafo: 
"Llevaba la poesía cosida a las entretelas del alma, porque para él, más que un oficio era un sacerdocio. Un sacramento radical, mágico, telúrico, que le llevó a cruzar unas cuantas fronteras y a buscar en otros mundos, aunque estén en éste, nuevos y arriesgados mapas para su poesía. Así, un desgarrón e introspectivo, un experimento y no precisamente con gaseosa, le dictó «La miel salvaje», impresionante poemario que le valió el Premio Loewe."

Existen muchos artículos más, digitalizados, y algunos vídeos en You Tube, relacionados con el poeta Miguel Ángel Velasco que el/la lector/a interesad@, si lo desea, podrá localizar y consultar en la Red, con facilidad.